Un pedido para equipos no funciona como una pieza suelta. Aquí conviene aclarar de entrada qué entendemos por conjunto, cómo se agrupan las medidas y por qué dos caminos de mesa del mismo tono pueden verse distintos entre sí.
Estas notas resuelven las dudas que suelen aparecer cuando se teje para un comedor compartido, un estudio de interiorismo o una cocina con servicio continuado. Léelas antes de definir formatos, porque algunas condiciones afectan al resultado final y no se pueden corregir después del telar.
Qué cuenta como conjunto
Un conjunto es un grupo de piezas tejidas en el mismo lote de lino crudo, con la misma densidad de trama y el mismo tipo de remate. Si un pedido mezcla dos lotes de madeja, el tono puede diferir ligeramente aunque la medida sea idéntica.
Medidas y caída
Las medidas se acuerdan por mesa, no por pieza: ancho útil, vuelo sobre el borde y largo total según el número de comensales. Un camino de mesa largo con fleco de doce centímetros puede arrastrar si el cálculo de caída no se revisa antes de montar la urdimbre.
Tonos naturales y variación
Crudo, arena, ceniza y nogal se eligen para convivir entre sí, pero cada teñido vegetal deja zonas más claras y más oscuras. Esa irregularidad es propia del proceso por capas y no se corrige con un segundo baño.
Uso continuado y lavado
El lino gana suavidad con los lavados, y el fleco anudado a mano se aprieta con el uso. Para comedores con servicio diario conviene un fleco corto de cuatro centímetros; para mesas de paso ocasional, un remate más largo mantiene mejor la caída.